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Fuerte de San Diego, museo histórico de AcapulcoTexto y Fotos: Oscar Belén de Renayork.com Hace ya algunos meses, conversaba con un residente de Acapulco proveniente de la ciudad de Nueva York –del barrio de Queens si no mal recuerdo- pero de origen Dominicano. Dan –así se llama- es un hombre de color, retirado desde hace algunos años, y quien me explicaba que reside en Acapulco debido a que contrajo matrimonio con una mujer de color de la costa chica, para ser más precisos de “Cuajinicuilapa”. Dan, me comentaba que en una ocasión algún acapulqueño de la costa se le acercó y preguntó: “¿Oiga usted es de Cuaji?”, a lo que respondió dejando ver una sonrisa de asombro: “No. Soy de Nueva York de origen dominicano”. Hizo una pausa y agregó: “Pero sí conozco Cuaji, mi esposa es de ahí”, y siguió riendo mientras me lo platicaba. Para finalizar nuestra conversación al respecto me comentó que en la República Dominicana también se prepara un platillo a base de una masa condimentada envuelta con hoja de plátano y cocida al vapor, similar a lo que nosotros conocemos como el “tamal en hoja de plátano”. “Es igual, pero lo llamamos con otro nombre” finalizó Dan. Y es que desde la aparición del hombre en Acapulco, el puerto se ha enriquecido racial y culturalmente debido en parte a su conveniente ubicación geográfica. Así que para conocer más detalles de la historia de Acapulco y su riqueza cultural nuestro equipo acudió a distintas fuentes de consulta para conocer algunos detalles y fue además pretexto para darnos una vuelta por el Museo Histórico de Acapulco ubicado en el interior del Fuerte de San Diego, en donde se resguardan algunas de las piezas arqueológicas e históricas que corroboran las fuentes escritas. La llegada del hombre a Acapulco y Período
prehispánico
La hipótesis de Greenberg asegura que fueron 3 oleadas
de colonos las que llegaron de Asia, mientras que hipótesis más
recientes basadas en pruebas genéticas más exhaustivas
aseguran que fue mediante una sola oleada migratoria. Mientras el debate continua, lo cierto es que desde tiempos remotos la región costera de Acapulco atrajo la atención de grupos humanos debido al medio geográfico que les permitía la caza, la pesca y la recolección de frutas y plantas. Al paso del tiempo llegaron a un conocimiento más avanzado acerca de su entorno lo que los llevó al descubrimiento de la agricultura y por consiguiente el de la construcción de sociedades más complejas. Existen vestigios que muestran actividades humanas desde hace por lo menos unos 3,000 años a. E. C. Se han hallado pinturas rupestres en Pie de La Cuesta que dejan ver que la caza era una de las actividades que los primeros pobladores desarrollaban; en el cronograma estas pinturas rupestres aparecen fechadas después del año 1,400 a. E. C. Asimismo existen vestigios de la presencia de asentamientos humanos posteriores a esa fecha en Puerto Marqués, Arroyo Seco y La Sabana. Del Período Prehispánico se destacan algunos sitios importantes por sus vestigios arqueológicos son: La Venta, El Recreativo, Arroyo Seco, Palma Sola, La Sabana, Hornos, El Infonavit, Tambuco y Pie de La Cuesta. Como parte de Mesoamérica en esta región se estacan grupos étnicos que dejaron vestigios como son estelas, códices, estatuillas así como diversos instrumentos. Estos grupos étnicos ya presentaban una organización religiosa con rituales bien definidos en donde los sacerdotes ocupan un lugar privilegiado en la estructura social.
Es así como da inicio la ‘Feria de Acapulco’ pues a partir de 1571 el puerto de Acapulco se convirtió en el centro del comercio con Oriente, coincidiendo con la llegada de la Nao de Acapulco o Galeón de Manila, procedente de Filipinas. Por medio de esta vía se introdujeron en la América hispana gran cantidad de productos suntuarios asiáticos, principalmente la seda, lo que facilitó la salida de fuertes cantidades de plata de las minas mexicanas y peruanas, en perjuicio del comercio con la metrópoli. A partir de 1581 el puerto de Acapulco fue el único autorizado para ejercer este comercio y en él se concentró toda la actividad comercial durante el tiempo que el galeón permanecía atracado. Cuando el barco se aproximaba a las costas del Virreinato, a la altura del puerto de San Blas, los correos se dirigían a la ciudad de México para dar la noticia al virrey y hacer pública oficialmente la celebración de la feria y las mercancías que llegaban. Esta feria solía durar entre veinte días y dos meses y los comerciantes de Nueva España y de otros puntos del continente acudían a ella con sus mercancías, instalándose en los barracones y almacenes, que formaban la mayor parte de la ciudad. Finalizada la feria la mayor parte de la población de Acapulco volvía a quedar formada por vagabundos y otras gentes que no habían conseguido incorporarse a los barcos que zarpaban del puerto, por lo que se dedicaban al contrabando con algunos puertos del sur, como Huatulco. El arribo del Galeón de Manila al puerto de Acapulco no pasó desapercibido para otros reinos que buscaban hacerse de sus riquezas tanto en el océano pacífico como en el puerto, por lo que la corona española estableció una política de defensa con la que se inició la construcción de una fortificación para tal efecto. En Octubre de 1615 una flota holandesa de 6 navíos intentó penetrar a la bahía de Acapulco sin lograrlo, gracias a la defensa de 30 arcabuceros que vigilaban la costa. Ante este incidente el Virrey Diego Fernández de Córdoba, Marqués de Guadalcázar, encargó al ingeniero holandés Adrian Boot el proyecto y construcción de una fortificación.
En 1776 ocurrió un terremoto que devastó gran parte del puerto y causó grandes daños al fuerte de San Diego por lo que fue necesario reedificarlo desde sus cimientos. El ingeniero español Miguel Constanzó presentó al virrey Antonio María de Bucareli y Urzúa un proyecto de la nueva fortificación con recintos abovedados y un foso que rodeaba al conjunto.
Cabe mencionar que el fuerte nunca fue sometido por piratas. A finales del siglo XVII el ingeniero Manuel Agustín Mascaró recibió la encomienda de reconstruir la fortaleza. Se repararon los parapetos, el almacén de pólvora, el puente levadizo y se construyó un nuevo aljibe, las obras se prolongaron hasta 1808.
De Fortaleza a Museo Histórico En diciembre de 2004 se inauguró un puente peatonal que da acceso desde el lado de la terminal marítima hacia el fuerte de San Diego, pensado principalmente en los visitantes que nos llegan a través de los cruceros y que era un poco complicado para ellos cruzar la costera a pie (los autobuses ruta Base-Caleta por Hornos son unos verdaderos kamikazes). El puente es una verdadera obra de arquitectura urbana.
El museo actualmente cuenta con diez salas de exhibición abiertas al público. En la primera sala, llamada de "Los primeros pobladores", se muestra la presencia de grupos humanos asentados hacia 3000 años antes de Cristo, dedicados a la recolección de frutos y la caza de fauna terrestre, marina y lacustre. Sala de El Galeón de Manila. En ésta se exhiben diferentes instrumentos de navegación, cartografía, diseño de naves y reproducciones de las mismas que cubrían la ruta Acapulco-Filipinas, conocidos como Galeón de Manila o Nao de China; esta ruta se usó desde 1565 hasta 1815, año en que la Corona liberó a Filipinas de la dependencia comercial que sostenía con Nueva España.
Sala de la Piratería en el Pacífico. Aquí se muestran algunos de los ejemplos representativos de la piratería en el mar que se mantuvo debido a la pugna que Inglaterra y Holanda tenían con España. Las embarcaciones inglesas y holandesas, en sus diferentes modalidades (Bucaneros, Corsarios, filibusteros y pichilingues), tenían como objetivo principal la captura de la nao que desembarcaba en Acapulco. Sala de El comercio con Oriente. En esta sala se representa el intercambio y el control que la monarquía sostuvo sobre el flujo comercial entre España, América y Asia; se exhiben una amplia variedad de objetos que sirvieron como fuente de la economía de la época. La capilla del fuerte. Originalmente este lugar estuvo dedicado al culto y a los oficios religiosos; hoy en día contiene distintos objetos tallados en madera con advocaciones divinas. Sala de La evangelización en el Oriente. En esta sala se muestra el férreo dominio que sobre el puerto mantuvo la Corona española, debido al valioso intercambio que se desarrollaba con Oriente a través del puerto. Del puerto fueron enviadas a Oriente avanzadas religiosas a cargo de misioneros con el propósito de consolidar la posición española en Asia. La cocina del fuerte. En esta sala se recrea el ambiente que el lugar tuvo en épocas pasadas. Sala de La Conquista. En ésta se representan las primeras incursiones de Hernán Cortés. Tras innumerables batallas y pese a la valerosa resistencia indígena, la región de Acapulco fue sometida quedando bajo la encomienda de Juan Rodríguez Villafuerte. Sala de La Independencia. Personajes principales de esta sala son Miguel Hidalgo y Costilla y José María Morelos y Pavón, quienes en su lucha por la independencia del territorio nacional, llevaron al sur, rumbo a Acapulco, el movimiento revolucionario. Sala de Historia de la fortaleza. Esta sala muestra el proceso histórico del Fuerte de San Diego, en sus periodos de 1615 a 1776 y de 1778 a 1783
Mientras tanto les invitamos a visitar el museo histórico del Fuerte de San Diego. Enlaces: Articulo original: Videos de Acapulco relacionadosFotos de Acapulco en Flickr
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La aparición del hombre en América es un tema
ampliamente discutido hoy día tanto por lingüistas, antropólogos,
arqueólogos y genetistas de las más prestigiadas universidades
del mundo. Dos de las teorías más importantes en la actualidad
aunque contrapuestas en detalles tienen en común el afirmar que
el hombre llega proveniente de Asia y asentándose en América
del Norte hace unos 20,000 a 25,000 años. 
La obra se inició a finales de 1615 y concluyó en
1617, era una construcción de piedra en forma de pentágono
irregular. Se le dio el nombre de “San Diego” en honor del
santo patrón del Virrey. De 1689 a 1812 el fuerte de San Diego
estuvo al mando de 18 castellanos que recibían el nombramiento
de teniente general de las costas del mar del sur y el cargo de gobernador
del puerto.
La propuesta fue aprobada pero no pudo realizarse debido
a que el encargado de la construcción el ingeniero Ramón
Panón la modificó completamente, la obra se inició en
1778 y al cabo de 5 años fue terminada. Al concluirse se le cambió el
nombre a la fortificación por el de San Carlos, sin embargo siguió conociéndose
como Fuerte de San Diego.
Después que el fuerte cumplió su cometido como guardián
de Acapulco y del Galeón de Manila, se le asignaron distintos
usos. Fue hasta 1986 cuando se estableció como sede del Museo
Histórico de Acapulco en custodia del INAH. 

Visitemos el Fuerte de San Diego










